Blog

Muchos usuarios están aún confusos sobre lo que debe ser una buena higiene facial, estudios demuestran que el 54% de los consumidores han venido empleando jabón de manos para limpiar su rostro.

Escuchamos a otros muchos consumidores, sobre todo los que tienen un cutis mixto, graso o incluso acné, decir que prefieren limpiarse la cara con un jabón específico porque notan la piel “más limpia” y que les va mejor…nada más lejos de la realidad, lo que esconde esa inicial sensación de limpieza no es más que un desbalanceo del manto hidrolipídico de la piel, un desequilibrio del pH y favorece que nuestra piel quiera seguir generando más grasa. De hecho, lo que nos dicen después es que a las horas “su piel está siempre brillante”.

Los jabones y los limpiadores jabonosos son productos muy alcalinos, se fabrican con bases fuertes y muchos de ellos contienen tensioactivos, colorantes y perfumes muy irritantes para nuestra piel, estos productos suelen tener un pH de entre 8-9. Aunque sean productos que indiquen “con aceite de oliva” “natural” o cualquiera que sea el argumento que se emplee, para fabricarlos son necesarios estos agentes alcalinos por lo que siempre van a desvitalizar nuestra piel, aunque a primera vista arrastre la suciedad.

Por otro lado, están los jabones de glicerina 100% naturales, desde luego mejor que los anteriores, estos suelen indicar que tienen un pH neutro.
La escala de pH, mide la acidez o alcalinidad de las sustancias y esta escala va del cero al 14, en esta escala, el pH neutro es 7, valores de pH de cero a siete se consideran sustancias ácidas y las que tienen valores de pH de 7 a 14 se consideran alcalinas.

Aclarado cómo funciona la escala de pH, estos jabones de glicerina que indican pH neutro, son neutros para la escala de pH pero no para nuestra piel, ya que resulta que nuestra piel tiene un pH de 5,5, por lo que ese pH neutro genérico también es alcalino para nuestra piel, así que también tenderá a desequilibrarla y desnutrirla. Aunque la glicerina favorece la retención de agua, va a eliminar la grasa y el manto hidrolipídico es agua y grasa, por lo que ambos deben estar en equilibrio.

El uso de jabones es más problemático para las personas con cutis mixto o graso ya que desequilibrará la glándula sebácea y seguirán generando más grasa, las personas con cutis seco tenderán a evitar este tipo de productos porque les dejan la piel tirante.

El uso de jabones retira de forma momentánea el exceso de grasa de nuestra piel pero nuestra glándula sebácea, de pieles con tendencia grasa, entiende que le han quitado su protección natural y querrá generar más grasa, por lo que no es el limpiador más adecuado si no quieres tener una piel con poros abiertos y que a la larga siga brillando tu rostro, y no precisamente porque se vea luminoso.
Lo ideal es emplear un limpiador que contenga una parte acuosa y otra lipídica, que sea capaz de eliminar las impurezas y mantenga el pH de la piel equilibrado.

El limpiador facial Renaissane BioActive es ideal para limpiar la piel de todos los tipos de cutis, incluso las más sensibles, no contiene tensoactivos, no contiene perfumes sintéticos y está formulado con Aloe Vera, aceite de Chía y nuestro Izba Activated Water, por lo que será capaz de limpiar y desmaquillar nuestra piel de forma saludable sin dejar ningún tipo de residuo y respetando el pH de nuestra piel.