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El mes de diciembre llega acompañado de fiestas, comidas y mucha diversión. Un mes que tiene como máximo protagonista la Navidad, esa época del año en que nos reunimos con la familia, los amigos y los compañeros de trabajo. Eso sí, reuniones que siempre terminan alrededor de una buena comilona o abundante cena. Por ello, sobre todo en estos últimos días del año, hay que tener especial cuidado para no caer en excesos que puedan dañar tu salud.

Casi parece una misión imposible, ¿verdad? Es complicado sentarte a la mesa y decir NO a esos riquísimos platos que, en la gran mayoría de los casos, se convierten en platos emocionales porque te recuerdan a la infancia y a esos días en los que se juntaba toda la familia para celebrar la Navidad. Es un mes de celebración donde compartimos cenas y comidas con los seres que más amamos. Por lo que evitar comer y beber en exceso es casi una quimera.

Y entonces… ¿qué podemos hacer? Para que no empieces el siguiente año con algunos kilitos de más y sintiéndote algo mal por no cuidar de tu salud como es debido, sigue estos consejos que, sin eliminar la diversión, te mantendrán en el buen camino para iniciar el 2019 llena de energía y con la mejor actitud.

6 sencillas recomendaciones, ¡disfruta de una Navidad sin excesos!

  • Haz un pacto con alguien de confianza y que persiga el mismo objetivo que tú: cuidarse durante las fiestas de Navidad. Tu pareja, tu mejor amiga, tu compañera de gimnasio, tu madre… ¡elige a tu mejor aliado! Sólo tenéis que establecer objetivos para poder disfrutar de estos días especiales sin abusar de la comida. Al estar acompañada, no te sentirás sola en tu reto, por lo que te notarás más motivada para llegar a alcanzarlo.
  • Mantén la actividad física durante las Navidades. Si no puedes seguir con tu habitual rutina de ejercicios, al menos, busca una hora al día para dar un paseo. Haz planes que vayan más allá de la sobremesa. No sólo te ayudará a mantener el peso a raya, sino que te despejará la mente y te hará disfrutar del ambiente navideño que envuelve las calles de tu ciudad.
  • Procura hacer cinco comidas al día. De esta forma, llegarás a las comidas o cenas con menos apetito. Además, puedes comer de todo, siempre y cuando lo hagas con medida. Los días que no tengas comilonas, procura comer mucha verdura y fruta sin pelar, a ser posible de temporada. Entre carne o pescado, elige siempre este último. Todos estos alimentos te ayudarán a mantener la línea y a sobrellevar mejor la resaca. Por último, te recomendamos que siempre mastiques despacio, ya que comer deprisa significa comer más y con avaricia. Te saciarás con menos cantidad y tu sistema digestivo te lo agradecerá.
  • Toma mucha agua y bebidas hidratantes. Es común que durante la Navidad se nos olvide hidratarnos correctamente, incluso de forma habitual ya nos solemos hidratar por debajo de lo recomendado. Por ello, para controlar tu peso y cuidar la hidratación de tu cuerpo en esta época, es importante que consumas dos litros de agua al día o tomes alguna bebida de sabor baja en calorías.
  • Elige siempre alcohol de buena calidad y marcas reconocidas. Y si puedes evitarlo, no mezcles bebidas alcohólicas. Por ejemplo, si empiezas con vino blanco, sigue toda la cena con ese vino. ¡Un truco! Antes de nada, bébete un vaso de agua, te quitará la sed y te llenará más, por lo que tenderás a beber algo menos.
  • No te comprometas a demasiados compromisos, ni intentes estar en todos los eventos que se celebren en tu entorno más cercano. Querer hacer muchas cosas al mismo tiempo te llenará de estrés, que se convierte en ansiedad acompañada de antojos esporádicos y ataques de glotonería.

 

Pero lo más importante, ¡disfruta de la Navidad rodeada de todos los tuyos! Siempre nos quedará el 7 de enero para ponernos a raya, quitarnos ese par de kilitos de más y volver a una vida más saludable.